Los motivos de Ultraversal

Vivimos en una sociedad donde la desculturiza- ción y la mediocridad han crecido exponencial- mente mientras los escritores vemos desmoro-narse la literatura sujeta a la implosión mediante la cual, los que quieren cultivarla sin entenderla, detonan sus pilares.

Fundada en 2003 por Morgana de Palacios, Ultraversal.com es un proyecto cultural que reúne talento creativo, experiencia autoral y pro-fundo conocimiento, ajustados a una única y sólida premisa: «búsqueda de excelencia». Ha sido nuestra prioridad la creación seria y crítica, transmitir el acabado conocimiento de las reglas del arte y crear pensamiento de altura en todo aquel que se acerque a compartir nuestra voca-ción por la defensa de las letras que amamos.

Eva Lucía Armas

Editorial de la edición número 3 de la Revista Ultraversal, por Jorge Ángel Aussel

Ladran Sancho



Entre los cargos que pretenden imputarnos nuestros detractores, se encuentran los de tener “malos modales” para decir nuestra verdad, ser “criticones”, “insensibles”, “crueles”, “rígidos” y hasta “despóticos”, lo cual es erróneo en todas las acepciones de la palabra, por un lado porque el único “poder” del que hacemos uso y “abuso” los ultraversales, es el del conocimiento puesto al servicio de quien lo corresponda en reciprocidad, y, por otro, porque siempre actuamos en consecuencia al Ideario que es Nuestra Ley Suprema, al que nos atenemos en todo momento y bajo toda circunstancia, y al que cualquiera que esté interesado en leer puede acceder desde el enlace que destinamos para dicho fin en el menú principal de la cabecera de Ultraversal.com.

Podría continuar con la vasta enumeración de agravios, ya que son múltiples los descalificativos que nos propinan ciertos individuos que caen en nuestros territorios como paracaidistas, pasándose nuestras normas de convivencia por donde no les da el sol y, encima, ofendiéndose como si les insultáramos a la madre que los parió cuando les impedimos hacer en nuestra casa lo que les nace de sus partes pudendas, pero todas las injurias habidas y por haber tienen su eje en la que, a mi entender, es la cualidad más valiosa e inherente a todo ultraversal, nunca entendida por los detractores ni mencionada por su nombre de pila: honestidad.

En un mundo donde el doblez es el plato principal de cada día, no es de extrañar que se nos acuse por ser honestos, con calumnias de todas las calañas y una procacidad capaz de poner a prueba la tolerancia del más tolerante entre los tolerantes, puesto que es de la única forma que saben hacerlo los mediocres, para colmo de males, cobardes. Mas nótese que digo “saben” y no “pueden”, ya que por mucho que quieran, con esa pertinacia que en ocasiones rebasa los límites del enseñamiento, no pudieron, no pueden ni podrán arremeter contra la transparencia de nuestras acciones. Sus desbocadas tentativas de descrédito hacia nuestro proceder no hacen otra cosa que atrincherarnos cada vez más en nuestro Ideario, que entre otras peculiaridades trata de compromiso y generosidad en la práctica continua, único modo en que entendemos que cobran sentido estos conceptos, hoy más que nunca opacados por sus antónimos imperantes, pero que, sin embargo, al hacerlos verbo desde el rincón en que nos toca desempeñarnos, posibilitan la supervivencia de nuestra civilización sobre la Tierra. Y dirán que exagero, pero ya Goethe, en uno de sus más célebres aforismos, dijo que si cada uno limpia su vereda, la calle estará limpia, y nosotros creemos desde lo más profundo que la labor por el bien común puede llevarse a cabo en cualquier ámbito de la vida, e Internet no deja de ser parte de la misma, ya que lo que hacemos en la virtualidad repercute de manera directa en la realidad y viceversa, hasta ese punto donde la línea que divide ambos mundos se difumina y tanto lo “virtual” como lo “real” dejan de ser compartimentos estancos en nuestras mentes.

El problema surge cuando lo que para nosotros es hacer el bien común, como compartir nuestros conocimientos en defensa de la correcta ejecución del arte que amamos, para otros es poco más que un oprobio, porque ¿cómo podemos tener el tupé de señalar siquiera un fallo en el gato que venden por liebre como obra maestra inmaculada? ¡Qué desconsiderados! Con lo que les habrá costado escribir esas sin-cuenta sobras…

Para cualquier aspirante a ser un buen escritor o poeta o ambos, el poco o mucho talento que posea y la perseverancia, no son suficientes. Se precisa, además, de una buena dosis de humildad para aceptar la crítica de aquellos que ya han hecho carrera en el oficio literario; escritores que actúen como espejos de los ojos incapaces de verse a sí mismos si no es a través de… Y de estos, está lleno Ultraversal. Y como aprendiz que soy, me excluyo de esa lista.

Pero la honestidad de los ultraversales a la hora de transmitir lo que sabemos a través de la crítica constructiva, tras tomarnos el minucioso trabajo de leer una obra, desmenuzarla y analizarla por partes con todas las herramientas del saber con las que contamos, no sirve de mucho, por no decir de nada, si además no entran en juego la sensatez del autor para afrontar nuestra opinión y la honestidad para consigo mismo, así como su voluntad de ampliar el criterio literario y aplicarlo en la mejora de la obra en cuestión y las que le sucederán a partir de ese punto de inflexión que significa contar con la ayuda de personas idóneas que nos guíen en el campo de la literatura.

Un escritor siempre debe saber “desprenderse” de su obra y estar dispuesto a editarla ante eventuales fallos estructurales o de cualquier otra índole, e incluso tener el valor de deshacerse de ella cuando esta sea insalvable. Porque un texto en prosa o en verso no es la canalización de un mensaje extraterrestre vomitada sobre una hoja, como para negarse a tocarle una vocal. Y aunque lo sea, seres de otros mundos no pondrán la cara por nosotros cuando haya que rendir cuentas sobre el mamarracho que escribimos, así que más vale atenernos a las normas terrícolas que pasar vergüenza delante de toda la clase. Que un texto nazca de nuestros corazones no nos imposibilita a depurarlo hasta obtener un fruto digno de degustación. Poner en un altar lo que escribimos y negarnos a corregirlo porque “así salió de nuestras almas y así se quedará”, es de una comodidad y una pedantería calamitosas.

El autor incapaz de desdoblarse para verse y ver su obra con la mayor objetividad posible, se ve limitado en su capacidad de crecimiento por el continente al cual se halla ceñido, como un árbol que no puede seguir echando raíces si permanece plantado en la diminuta maceta donde germinó, y, por tanto, no desarrollará toda su capacidad de crecer en altura. La diferencia fundamental radica en que los seres humanos, la mayoría de las veces, podemos elegir entre permanecer circunscriptos a la mediocridad o expandir nuestros horizontes a través de la adquisición de nuevos conocimientos.

Lamentablemente, por lo general, no es lo que eligen aquellos que nos difaman, cuyas obras, en casi la totalidad de los casos, fueron puestas en evidencia en comentarios que les realizamos, en contraposición a las alabanzas inmerecidas de incalculables aduladores que van por la red repartiendo quélindos a trabajos impresentables, como también a los que no lo son, devaluando así a estos últimos y enalteciendo aquellos dignos de la hoguera.

No obstante, desde Ultraversal, nuestro hogar poético y literario, llámese Foro, Comunidad y/o Revista, estamos dispuestos a resistir, como lo hemos hecho hasta ahora, sin traicionarnos.

Aunque borren con un dedo lo que escriben con sus manos y censuren los comentarios que realizamos con tanta dedicación y buena voluntad; aunque intenten afrentarnos en vez de enfrentarnos con la hidalguía que parece que no tienen; aunque vayamos contracorriente y las olas de la desidia amenacen con arrasarnos, seguiremos combatiendo el egoísmo e individualismo con altruismo y generosidad, y desempeñando la labor docente de llevar a cabo un taller literario como el que llevamos, totalmente gratuito y abierto a todo aquél que esté dispuesto a trabajar uniendo sus manos con las nuestras, con la decencia que nos caracteriza y en pos de aportar al desarrollo conjunto, por la firme, y mucho más que firme, inquebrantable convicción de que cuando crece el otro, también lo hacemos nosotros.


Acerca de Jorge Ángel Aussel

PDF

Revista Ultraversal ed. nro. 8
Edición n.º 8

Revista Ultraversal ed. nro. 6 (especial aniversario)
Edición n.º 6

Revista Ultraversal ed. especial de Reyes 2016
Edición especial

Revista Ultraversal ed. nro. 3
Edición n.º 3

Revista Ultraversal ed. nro. 1
Edición n.º 1

Revista Ultraversal ed. nro. 7
Edición n.º 7

Revista Ultraversal ed. nro. 5
Edición n.º 5

Revista Ultraversal ed. nro. 4
Edición n.º 4

Revista Ultraversal ed. nro. 2
Edición n.º 2

Revista Ultraversal ed. nro. 0
Edición n.º 0

Etiquetas

Alejandro Pérez (1) Alejandro Salvador Sahoud (5) Alex Augusto Cabrera (2) Almudena Santalla (1) Ana Bella López Biedma (1) Arantza Gonzalo Mondragón (12) Artículos (22) Ayla Michelle (1) B.Kvekdze. (1) Carmen de Tomé (2) Carmen Jiménez (1) Daniel P. Ilardi (1) Edición especial de Reyes 2016 (28) Edición n.° 0 (17) Edición n.° 1 (23) Edición n.° 2 (20) Edición n.° 3 (18) Edición n.° 4 (19) Edición n.° 5 (19) Edición n.° 6 (18) Edición n.° 7 (18) Edición n.° 8 (17) Ediciones (10) Ediciones especiales (2) Editoriales (9) Elhi Delsue (1) Enrique Gutiérrez Isoba (1) Enrique Ramos (8) Entrevistas (8) Eugenia Díaz (4) Eva Lucía Armas (8) Galefod Gal (1) Gavrí Akhenazi (19) Gerardo Campani (4) Gildardo López Reyes (2) Gonzalo Reyes (3) Héctor Michivalka (3) Humanidades (10) Idoia Laurenz (1) Ilustraciones (1) In memoriam (8) Iosi Erdân (1) Isabel Reyes Elena (6) Javier Garrido Ramos (1) Joan Casafont Gaspar (3) Johann Sparragus (1) John Madison (2) Jordana Amorós (2) Jorge Ángel Aussel (5) Jorge Roussell Perla (1) José Carlos Hernández (2) José Luis Jiménez Villena (2) Juliana Mediavilla (10) Leo Zambrano (2) Los juegos del hambre (28) Luis García Centoira (3) Mabel Lemos (1) Manuel Martínez Barcia (4) Mar Gacía Romero (1) María Del Mar Lana (1) Mariví González (5) Máximo Pérez Gonzalo (1) Máximo Pérez-Gonzalo (1) Mercedes Carrión Masip (7) Miguel Palacios (3) Mirella Santoro (4) Morgana de Palacios (9) Nesthor Olalla (1) Novela (3) Orlando Estrella (3) Ovidio Moré (6) Poesía (80) Prosa (31) Recursos literarios (6) Reseñas (18) Ricardo Fernández Esteban (3) Ricardo López Castro (2) Roberto Quesada (1) Ronald Harris (1) Rosario Alonso (14) Rosario Vecino (3) Ruffo Jara (3) Silvana Pressacco (5) Silvio Manuel Rodríguez Carrillo (18) Vicente Mayoralas (2) Vicente Vives (2) Victoria Tejel Altarriba (1)