Entrevista a Arantza Gonzalo Mondragón, por Rosario Alonso

“No hay para mí sensación más satisfactoria
que hacer un buen poema que trasmita
mis emociones a otras personas”

A Arantza Gonzalo Mondragón, una escritora vitoriana, curiosa y muy observadora, le gusta estar bien informada de cuanto ocurre en el mundo y a su alrededor a todos los niveles.
Le encantan los documentales de historia y de animales siendo sus preferidos los de rapaces y de animales salvajes. Se siente feliz en plena naturaleza observando el cielo y los pájaros y también podría pasarse horas mirando el mar.
Amiga de sus amigos, se considera leal a la gente que quiere. Una de sus pasiones es la buena cocina y no existe mejor plan para Arantza que una cena con algún amigo/a que sea buen conversador/a.
Nos comenta que sus mejores virtudes son la empatía y la paciencia y entre sus defectos, de los que dice tener muchos, se encuentra dejar entrar más negatividad de la normal.
Para Arantza un buen perfume es imprescindible ya que es una convencida de los beneficios de la aromaterapia.
Es hija de aquellos programas nocturnos de radio de finales de los 80 y 90, donde descubrió la buena música y la mejor literatura. Inolvidables para ella fueron Quintero, Aberasturi, Marchamalo o Moreno-Ruíz. Ya con 16 años se quedaba escuchándolos hasta la madrugada a pesar de que entraba a las 8 de la mañana en el instituto. Desde entonces es noctámbula. Nos dice que la noche es su patria y que “es cuando soy yo y cultivo el alma.

1. ¿Qué es para ti la literatura?

Para mí es una puerta abierta, un puente hacia otros mundos reales e imaginarios, algo que me ayuda a conocer y a conocerme.

2. ¿Y la poesía?

Lo más íntimo de la literatura, el reflejo del alma en el papel.

3. ¿Desde cuándo escribes y qué motivación te impulsa a continuar?

El primer poema lo hice con catorce años y a los veinte tenía apenas una docena. Fue mucho más tarde cuando empecé a tomármelo en serio.

Más que motivación, lo que me empuja a escribir es una necesidad. No hay para mí sensación más satisfactoria que hacer un buen poema que trasmita mis emociones a otras personas.

4. ¿Cómo definirías tu poesía?

En un noventa y nueve por ciento la definiría como catártica. No me gusta ni lo cursi ni lo pedante, yo escribo sencillo y hondo a la vez. Busco que el poema golpee al lector como tantos poemas de otros me han golpeado a mí.

5. ¿Y tu prosa?

Me he decantado sobre todo por el relato y la prosa poética, siempre con tintes autobiográficos.

Escribo historias sencillas que sean capaces de trasmitir.

6. ¿Qué influencias literarias han marcado tu manera de escribir?

Muchos poetas, aunque yo soy más de poemas que de poetas. Es difícil que me guste toda la obra de una misma persona, sin embargo hay poemas de todo tipo de autores que se clavaron en mí para siempre. Si tengo que decir cuatro para no extenderme, diría Miguel Hernández, Vicente Huidobro, Luis Cernuda y Luis Miguel Rabanal, pero al que más admiré y del que más aprendí, sobre todo a desnudarme, fue de Alejandro Salvador Sahoud.

7. ¿A qué público pretendes llegar?

A la gente normal, a la gente que no tenga que coger un diccionario para saber qué puñetas escribiste.
A los que buscan emoción al leer.

8. Para ti ¿qué condiciones debe cumplir un escritor para ser considerado como tal?

No sólo de sentimientos vive el poeta ni de contar historias vive el escritor. Además, hay que hacerlo bien. No todo vale. El pintor ha de conocer todas las técnicas pictóricas para luego elegir su propio estilo. Lo mismo ha de hacer el escritor. Quien no sabe leer, no sabe escribir.

Hay que estar abierto a la crítica y estudiar.

También es cierto que la forma se aprende, cosa que no pasa con el talento.

9. En tu prosa, ¿cuánto de verdad y cuánto de inventado podemos encontrar?

Un buen escritor al que admiro, Gavrí Akhenazi, me dijo una vez que si escribimos de lo que conocemos nunca vamos a equivocarnos, y tenía toda la razón. ¿Y qué es lo que mejor conocemos? Pues a nosotros mismos.

Todos tenemos un universo en la memoria para llenar diez enciclopedias. Entre lo que vivimos y lo que recordamos que vivimos, que no es siempre lo mismo, hay pequeñas y grandes historias.

Yo no sé inventar, de momento.

10. Dentro de todo el panorama, ¿con qué tipo de poesía te sientes más cómoda?

Con aquella que me diga algo, independientemente del estilo. Puede estar escrita con el corazón o con las tripas, ser excesivamente lírica o totalmente barriobajera. Me ha de impactar. Cuando voy al cine a ver una película puedo reír o llorar, pero lo peor es quedarme indiferente. Lo mismo busco en la poesía.

11. ¿Cuál es tu proceso creativo, te sientas a escribir poesía o esperas que la inspiración llegue?

Generalmente escribo por impulsos. Cuando tengo una necesidad imperiosa de decir algo no hay quien me pare, aunque pase pocas veces. Otras tantas me pongo a escribir, me obligo y entonces la inspiración llega.


12. ¿Piensas que hay mucho egocentrismo en el mundo poético o que, por el contrario, es un mito?

Sí, hay mucho egocentrismo en este mundo. La mayoría de las veces viene de poetas que no han expuesto su trabajo a la crítica sincera y solo escuchan alabanzas del círculo que ellos mismos alaban.

13. Tienes un libro de poesía publicado —Barca Varada—. ¿Qué te impulsó a escribirlo?

Fue un contrapunto con el poeta Alex Augusto Cabrera en Ultraversal. Barca Varada es mi parte de ese contrapunto. Nos fuimos provocando el verso poema a poema hasta conseguir un buen resultado.

Para mí fue el despegue. Perdí el miedo, me desnudé, saqué todos los fantasmas.

Principalmente es un poemario intimista sobre la infancia herida y robada, entre otras cosas.

14. Estás preparando un nuevo poemario. ¿Puedes adelantarnos algo?

Estoy preparando un nuevo poemario llamado “Desescombrando”, un título que le va de perlas a mi temática. Es una recopilación de poemas que ya están en el foro y que estoy puliendo. Verso libre, blanco, sonetos, décimas, un poco de todo.


15. ¿Crees que la poesía vende?

No, en absoluto. Lo que vende es lo que se promociona hasta la saciedad, independientemente de la calidad que tenga.

Yo sí compro poesía, pero creo que soy la excepción. Cuando realmente me gusta algo, quiero tenerlo conmigo, en papel.

Ahora con internet tenemos toda la poesía mundial a golpe de ratón, lo que demerita las ventas. Es comprensible.


16. ¿Cómo ves la poesía en la sociedad actual?

En la realidad es casi inexistente y en la virtualidad, de cada ordenador surge un poeta.
Se está haciendo muy buena poesía y también muy mala.


17. ¿Qué opinas del formato digital con vistas al futuro?

No es el futuro, es ya el presente. Lo digital va a llegar a muchas más personas. Ahora se está empezando y las revistas bien hechas de hoy serán la referencia para el mañana.

Entrevista a Mirella Santoro, por Rosario Alonso

“Siento a la literatura como la expresión
artística más completa”

A Mirella Santoro, una italiana nacida en Parma y que en la actualidad vive en Buenos Aires, le gustan las cosas sencillas. Ella sabe cómo sacarle punta a los sentidos y por ello nos comenta el placer que le supone caminar al atardecer por callecitas arboladas y solitarias, leer mientras toma un cappuccino en un café, mirar el río y la puesta de sol desde el balcón, tener largas charlas con amigos, disfrutar de los colores del otoño, escuchar música, bailar. Cosas pequeñas, tal vez, que contadas por ella, mujer de una sensibilidad muy fina, adquieren grandes proporciones.

Mirella, que adora la montaña y el mar, se remonta en el tiempo para explicarnos que en una época recogía caracolas, trozos de corales que encontraba desperdigados por la playa y piedras tipo ágatas de las montañas. Una hermosa afición, sin duda.

En cuanto a las películas le gustan todos los géneros menos el de terror.

Es una mujer inquieta, a la que le gusta aprender cosas nuevas. Nos comenta que su última afición es hacer videos, y os aseguro que están muy bien realizados. Aprendió hace poco con un programa de escasas posibilidades que le sirve para aguzar la creatividad y además le resulta muy terapéutico, nos dice.

También se dedica al dibujo, la escultura y la fotografía, pero por encima de todas sus aficiones, ella, una prosista de gran altura, nos asegura que al escribir es cuando se siente más plena.

Mirella es sincera, afable, se la percibe cercana. Por ello no me extraña descubrir que entre las cosas que le disgustan se encuentra la falta de solidaridad y la mentira.

Nos confiesa que le desagrada, al igual que el caos de la ciudad o el calor excesivo del verano, “sentirse a veces tan sapo de otro pozo”.

1. ¿Qué es para ti la literatura?
Nunca me hice esa pregunta, tal vez porque la literatura entró en mi vida desde muy pequeña, en un proceso natural como el de respirar o dar los primeros pasos. Simplemente era —y es— algo vital para mí. Siento a la literatura como la expresión artística más completa, es un modo de conocimiento, un estímulo para la reflexión. Involucra a la mente, mueve las emociones, despierta el espíritu, imagina o le busca un sentido al mundo.
2. ¿Y la poesía?
Es el género literario más elevado y complejo, que suele brotar de lo más hondo de uno mismo. Es una forma de vivir y de percibir la realidad.
3. ¿Desde cuándo escribes y qué motivación tienes para continuar?
Empecé apenas supe escribir. Pero antes vino el dibujo, mi primer gran amor. Dibujaba comics inventados por mí y les agregaba diálogos, textos aclaratorios. Con el tiempo se invirtieron los papeles: escribía historias que después ilustraba.
Cualquiera de los experimentos artísticos que exploré, el dibujo, la fotografía, la escultura, se originaron por la necesidad primordial de expresarme, de comunicar, probablemente por ser tímida y callada.
En la escritura es donde mejor pude y supe volcar mis miedos, las ansias, lo que me apasiona o lo que detesto.
Concuerdo con lo que nos decía Abelardo Castillo en su taller, que el mejor lugar donde el que escribe logra comunicarse es en sus textos y los personajes que forja son los que hablan por él.
4. ¿Cómo definirías tu prosa?
No sabría definirla. Como soy una buscadora probé distintos géneros: la ciencia ficción, el policial negro, el cuento fantástico, el relato costumbrista. Con el tiempo mi búsqueda fue cambiando, me pulí, aprendí a tener una voz menos “desafinada”.
Creo que el elemento en común que aparece en muchos de mis cuentos es el atisbo de un mundo mágico en la realidad cotidiana.
5. ¿Y tu poesía?
Casi no escribí poesía, le tengo demasiado respeto y me muevo más suelta en la prosa poética. En mis escasas experimentaciones el énfasis estuvo puesto en bucear en mis propios sentimientos y vivencias.
6. ¿Qué influencias literarias han marcado tu forma de escribir?
Inconscientemente, casi todos los autores que me impactaban y que se renovaban a medida que conocía otros. En forma consciente —y con absoluta alevosía— me acerqué al estilo narrativo de Julio Cortázar, Abelardo Castillo, Italo Calvino, Hemingway, J.D. Salinger, Juan Rulfo, Clarice Lispector, Virginia Woolf, etc. etc.
Pienso que son procesos que se van dando hasta encontrar una voz propia.
7. ¿Crees que un escritor debe estar comprometido con el tiempo que le toca vivir?
Un escritor primero debe estar comprometido consigo mismo y con la vocación de escribir. Si lo está a fondo y honestamente, la consecuencia lógica y natural será el compromiso con la realidad que le toca vivir y que reflejará en sus textos.
8. ¿A qué público pretendes llegar?
Al que le interese lo que escribo, no tengo preferencias. Cuando abrí el blog lo hice con un prejuicio: si es que llegan a leerme, seguramente será alguna mujer. El primer seguidor que tuve fue un hombre y hubo un período en el que la mayoría que opinaba y dejaba comentarios eran hombres.
Ahora la balanza se ha equilibrado.
9. Para ti ¿qué condiciones debe cumplir un escritor para ser considerado como tal?
Tener algo que decir y saber decirlo. Tener la vocación, ese “ansia” o hambre, a veces voraz, que lo inciten a buscar palabras para saciarse.
Y, por supuesto, el amor por la palabra. Hace falta la dedicación, el respeto, la paciencia para extraer el término justo, el que exprese cabalmente la idea, la descripción o el sentimiento que se quiere comunicar.
10. ¿Cuál es tu proceso creativo, te sientas a escribir poesía o esperas que la inspiración llegue?
No creo en la “inspiración”, más bien en instigaciones tanto internas como externas. Si lo de afuera nos incita es porque tiene una correspondencia en nuestro interior. El impulso más fuerte lo proporciona el dolor y la necesidad de sacar lo que nos hirió.
También los sentidos me traen temas. Las imágenes, los olores o el verso suelto de una canción logran desencadenar una catarata de emociones que, en una fase posterior, intento ordenar más racionalmente.
Como me gusta arquitectar historias, el desarrollo es más largo. Debo encontrar las voces de los personajes, en qué tiempo y lugar suceden los hechos, armar la trama y sobre todo encontrar el final, lo más arduo.
11. ¿Piensas que hay mucho egocentrismo en el mundo poético o que, por el contrario, es un mito?
Conocí a pocos poetas, sí a escritores, algunos con cierto prestigio, otros apenas conocidos, también artistas plásticos y unos cuantos se creen más de lo que realmente son.
Pero considero que hay narcisismo en todas las actividades y profesiones, es una faceta del ser humano que ha ido creciendo en estos tiempos. O por lo menos se manifiesta más abiertamente, quizás por el deseo imperioso, propio de esta época, de exposición y éxito.
12. ¿Crees que la poesía vende?
En la Argentina ni prosa ni poesía venden. Los escritores suelen tener otras fuentes de ingresos: coordinan talleres, colaboran en revistas o periódicos, dan seminarios, participan como panelistas en programas culturales, en más de una oportunidad sin remuneración alguna.
13. ¿Cómo ves la literatura en la sociedad actual?
La mayoría de los lectores a la hora de comprar elige “best sellers”, libros de autoayuda, biografías de personajes famosos o supuestos análisis políticos escritos por periodistas mediáticos. Si ventilan datos escabrosos esos libros salen como pan caliente.
Los clásicos de la literatura duermen un sueño injusto en las estanterías, velados con el polvo del olvido.
14. ¿Qué opinas del formato digital con vistas al futuro?
Lo acepto, como una opción más. Hay que adaptarse a los avances tecnológicos actuales, aunque prefiero tener en mis manos el libro de papel, con su tacto y su olor particular. Lo importante es que no se pierda el hábito de la lectura.
Mirella, ha sido un placer hablar contigo. Agradezco tu amabilidad y espero que podamos repetir la experiencia.
Me despido agradeciendo el espacio que me han brindado, el interés por conocer facetas mías y desde ya estoy dispuesta para lo que necesiten o quieran saber de mí. Besos, Rosario.

Entrevista a Manuel Martínez Barcia, por Rosario Alonso

“La inspiración en mí es una constante, a veces una lucha
irrefrenable que sólo puedo combatir con el silencio”

Hoy en día la entrevista a Manuel Martínez Barcia, un vigués que estuvo afincado en Sevilla, cobra un plus de interés por el hecho reciente de su fallecimiento el 13 de agosto de este mismo año.

Él que tanto amaba el mar (murió estando de vacaciones en una localidad marítima de Huelva) me contaba para esta entrevista que le apasionaba “por arriba y por abajo” pues cualquier actividad marina le resultaba grata, ya fuese navegar, el surf,  el buceo y sobre todo sentir las olas en los pies cuando atardecía.

Contagiándome su entusiasmo nos hablaba también de Penélope, su moto. Perderse con ella era una de sus pasiones ya que descubría sitios nuevos, fotografiaba a sus gentes, el paisaje, y conversaba en las plazas sin saber exactamente en qué lugar se encontraba. Todo un aventurero.

A Manuel, dentro de las manifestaciones del lenguaje no verbal, le agradaba especialmente la mirada cómplice compartida con un amigo. Nos lo explicaba así “oír esas palabras que profesan los ojos sin que sea necesaria la oración ni siquiera el hablar y compartir los sentimientos a través de la mirada”. Resultaba poético hasta para expresarse.

Era un espíritu inquieto. Aparte de escribir tenía otras muchas aficiones, entre ellas dibujar a carboncillo, el cine, escuchar música, casi toda, de hecho tenía miles de discos en CD y no más por no disponer de sitio almacenable. También era un manitas al que le encanta pintar paredes, muebles y cualquier cosa antigua que se pudiera restaurar.

Le gustaba sentir el respeto a la vida de personas y animales, por ello adoraba estar al aire libre y rodeado de verde “en la naturaleza encuentro comprensión y bienestar pues es siempre fiel y está dispuesta al amor y a ser amada”, me contaba.

Imagen extraída del perfil de Manuel M. Barcia en G+

1. ¿Qué es para ti la literatura?

Para mí es la frontera que une realidad y fantasía, la luz del pensamiento, el cobijo, la inyección de vitalismo en mi yo espiritual, el placer de saberme cordón umbilical entre el hombre y su palabra, la búsqueda interior, eso diría.

2. ¿Desde cuándo escribes y con qué motivación?

No sabría decir con certeza cuando escribí por primera vez. De forma casual y tardía llegó hasta mis manos por azar una antología de Mario Benedetti, su lectura me fascinó, -ese tío me lee el pensamiento-, pensaba cada vez que concluía un renglón, era como si yo fuese inspiración interminable en su corriente narrativa, y así empezó a fluir en mí esta pasión.

Sin poder evitarlo, mis letras empezaron a surgir, primero en bocetos de continua inspiración que yo iba haciendo párrafo en cualquier cosa y lugar, kleenex, documento alrededor o en la palma de mis manos, para luego, siempre en la madrugada, juntar las hilaturas de mi mente por ver si era capaz de tejer un poema.

3. ¿Cómo definirías tu poesía?

Lo que escribo, no sé si realmente es poesía. Yo intento, con la técnica versal que de otros aprendí, conjugar reflexión con lo instrumental del pensamiento y después ser la voz, a veces inaudita y puro asombro en mí, de algo que parezca musical en la sonoridad de la expresión cuando el alma exterioriza y lo recita.

4. ¿Qué influencias literarias han marcado tu poesía?

A través de los últimos años he ido enriqueciendo los instantes de mi biblioteca con multitud de autores, he leído tantos, que no sabría decir si alguien me ha influenciado a la hora de escribir, o si yo soy ensayo permanente pretendiendo una puerta de salida que conduzca hasta mí mismo.

¿Qué podría decir?, lo antiguo y lo nuevo, lo puro, lo social, lo popular, lo romántico y la vanguardia, el surrealismo… Todo es influenciable en un autor a la hora de escribir poesía. Si pudiera elegir, quisiera haber nacido en la generación del 27 y “escribirme”. Seguro que sonará pedante lo que digo, pero no hay ningún otro capaz de recrear mis obsesiones, porque mi inspiración se nutre de mi propio pensamiento.

5. ¿A qué público pretendes llegar?

A todos los que lean y a ninguno. No escribo para nadie, tan sólo para mí, pretendo una estación de luz siendo materia, si alguien me acompaña en esta espera le pongo corazón y agradezco su latido en compañía. Acaso quiera ser la pertenencia del lector por un instante, con su complicidad, viajar a ningún sitio y sabernos.

6. Para ti, ¿qué condiciones debe cumplir el poeta para ser considerado como tal?

Más difícil que definir la poesía, es nombrar al poeta

Para mí no es poeta quien escribe poesía. Detesto esos ámbitos de halago entre escritores cuyo único fin es cultivar la vanidad en el otro y viceversa y siempre con el término poeta como nexo de un credo irrenunciable.

Poeta es quien escribe, o no, y trasciende culturas y fronteras, quien hace el pensamiento universal y vínculo del hombre con la historia, desde Homero hasta Borges, desde Ovidio hasta Morgana, hasta Gavrí…  El estro desconoce su destino en lo versal, también nomenclaturas, nace y se hace voz, adquiere disciplina de arte cuando alcanza pasiones ocultas de un lector que percibe emoción, lenguaje compartido y sentimiento.

7. ¿Cuáles son tus influencias poéticas?

Aunque he dicho anteriormente que fue entre las letras de Benedetti donde nació mi querencia de escritor, yo me considero autodidacta. Pero entre los escritores de la Generación del 27, Salinas, Guillén, Cernuda, León Felipe, Emilio Prados, Villalón y tantos otros, es donde he pretendido captar un rasgo semejante que sirviera de guía a mi expresión, no creo haberlo conseguido ni siquiera por asomo, pero en esa tesitura sigo siendo vocación, acaso algún día un libro terminado.

8. Dentro de todo el panorama, ¿con qué tipo de poesía te sientes más cómodo?

No sabría decir, nunca sabe uno al empezar a escribir dónde termina, si feliz o encrucijada, si análisis o profunda conjetura, si viaje o reflexión. Lo poético es un difícil alcance, un camino a través de un puente interminable, a veces conjunción con uno mismo, y otras un lugar de extrañeza y en solitario, pero en lo surreal es donde hallo el medio de expresar automatismos que hagan realidad la solución del libre pensamiento, sin que sean tropezón las razones morales en las conclusiones de un divague.

Aunque, si he de ser franco, es en la poética amorosa donde encuentro la expresión de la palabra más cercana a mí y más próxima en el otro.

9. ¿Cuál es tu proceso  creativo, te sientas a escribir o esperas que la inspiración llegue?

Casi siempre camino detrás de sus pasos, persiguiéndolos, aún cuando resultan inalcanzables. Cuando me siento, tan solo es con el fin de detener tan veloz carrera, la inspiración en mí es una constante, a veces una lucha irrefrenable que sólo puedo combatir con el silencio

10. ¿Piensas que hay mucho egocentrismo en el mundo poético, o por el contrario es un mito?

Rotundamente. sí. Decirse poeta, es decirse clamor de vanidad.

El mito es pensar que lo poético es razón. Ningún poeta es desnudez, disfraza con palabras un mundo que refleja en los otros su propia egolatría. Seguro que habrá mucha opiniones contrarias, pero quien diga diga lo contrario finge.. (o simplemente dice ser poeta)

11. ¿Crees que la poesía vende?

Sí, como vende la riqueza, de forma desproporcionada, mucho para pocos, nada para muchos.

Desconozco la escala de valores que llevan a un autor al estrellato de la fama. Yo nunca he publicado, pero si lo hiciera, no sería pensando que las letras pudieran sostener las necesidades materiales de mi vida.  Lo último que compraría en una librería es aquello que reclame mi atención como best-seller. El mundo editorial anuncia magnitudes cuando la palabra es rentable negocio.

12. ¿Cómo ves la poesía en la sociedad actual?

La poesía, hoy, vaya pregunta….

En una sociedad tan tecnológica, tan cómoda, tan al alcance del logro, casi todo es virtual, Sin embargo, el pensamiento es la expresión del propio ser en la experiencia, creo. En un mundo donde impera el alcance material por la vía más rápida y corta, la poesía tiene poca cabida, es como un apartado en plena soledad, un sitio para locos vestidos de incógnito queriendo ser disfrute en minoría.

13. ¿Qué opinas del formato digital con vistas al futuro?

Pienso que es una necesidad que satisface las corrientes del presente.

Confío en que sea una puerta que permita el acceso a muchos que pretenden escribir sin antes haber sido cercanía a la lectura. También me gustaría que tuviera en los otros esa impronta que la poesía tuvo en mí, esa capacidad instantánea de atravesar el corazón con un rayo de luz que revela lirismo para siempre.

14. ¿Hay alguna pregunta que te habría gustado que te formulara?

Sí, me habría gustado que me preguntaras por qué me siento Ultraversal.

Te diría que ese espacio es parte de mi vida, que sin él, no soy, que no ardería en mí el deseo.

Manu, con ese estupendo añadido hemos finalizado la entrevista. Te agradezco tu gentileza y atención.

Gracias a ti por compartir ese mundo Ultraversal que tanto quiero, y por ser tan amigable compañía en estas letras que ahora finalizo.

Entrevista a Silvana Pressacco, por Rosario Alonso

“En la poesía se juega con la imaginación, las rimas,
el ritmo, la métrica y otras estructuras repetitivas
que hacen escucharla como música”

Silvana Pressacco, argentina,  cordobesa, docente de profesión, es una mujer a la que le gustan los extremos y tal vez por eso a la vez que imparte clases de matemáticas explora el mundo de las letras. En un principio escribía solamente relatos, pero como mujer curiosa que es, se adentró en el mundo de la poesía escrutando, poco a poco y con paciencia (a pesar de que dice no tenerla), la técnica poética hasta lograr excelentes resultados.

Disfruta tanto de la soledad como de la compañía. En sus ratos libres cuida el  jardín de su casa, observa el mar con  sus diferentes colores al atardecer, nada, camina y, amiga del bullicio, organiza reuniones en su domicilio tanto con amigos como con familiares.

No le gusta el reloj. Como ella misma dice,  es “perrera” y siempre que puede, sobre todo los fines de semana, trasnocha y se levanta muy tarde.

Algo que admite con firmeza es que detesta no saber delegar. Según nos cuenta,  le resulta  imposible decir “no”, “no puedo”, “no quiero” y siempre que se compromete con alguna labor no descansa hasta terminarla y terminarla bien.

En su trabajo disfruta del contacto con los jóvenes y nos aclara que, según sus alumnos, demuestra la pasión por lo que hace.

Así, a grandes rasgos, es Silvana, pero vamos a conocerla un poquito más.

1- ¿Qué es la literatura para ti?

Es una forma de expresar a través de la escritura atendiendo a ciertas condiciones. No cualquier texto es literario.

Recuerdo que en una oportunidad en la que compartí mis escritos con una docente de esa cátedra para que me hiciera una crítica, me sorprendió con su respuesta “te falta la literatura”.

Quedé esperando una explicación más amplia porque para mí yo estaba haciendo literatura. Después de su aclaración supe de las condiciones que menciono en el primer párrafo, los recursos literarios. Llegar al lector sin decir todo coloquialmente, escarbando en las imágenes que pueden hacer percibir más allá de los sentidos, por supuesto ajustándose a las reglas gramaticales.

Por lo tanto, no cualquier texto escrito es literatura. La diferencia está en el cómo lo expreso; hasta lo más simple puede serlo y lo más complicado no serlo nunca.

2- ¿Y la poesía?

Es una forma de hacer literatura. Tal vez la primera forma que se conoció.

Yo era reacia a escribirla porque desconocía su estructura y variedades y porque suponía que debía hacerlo con un lenguaje rebuscado, alejado del que corrientemente uso.

En la poesía se juega con la imaginación, las rimas, el ritmo, la métrica y otras estructuras repetitivas que hacen escucharla como si fuera música.

Muchos la recitan sin plasmarla en un papel.

3- ¿Desde cuándo escribes y qué motivación te impulsa a continuar?

Soy muy lectora y ese gusto me llevó a querer cambiar las historias que leía, a decirlas de otra manera. Así en el año 2009 comencé con textos extensos que armaron novelas, sí ¡novelas! , creé historias y personajes de los que me enamoraba, los sumergía en todo tipo de escenarios y contextos.

Después vino el tiempo de evaluarme porque comprendí que me dejaba llevar por mis impulsos a ciegas y comencé a participar del foro literario Ultraversal desde donde estoy dando mis primeros pasos con conocimiento y ayuda de personas que saben guiarme a partir de su experiencia y preparación.

Ahora puedo decir que estoy aprendiendo a escribir literatura.

4- ¿Cómo definirías tu poesía?

Si bien muchos me dicen que tengo mi propia voz, yo todavía no podría definirme. Sí puedo decir que intento acercarme a ella, a conocerla para después poder definirme. Me gustan los versos blancos, los alejandrinos y los sonetos porque sus estructuras me dan cierta seguridad.

Por lo general en mi poesía trato de dejar un mensaje pero me cuesta mucho encontrar la manera de decirlo de otra forma que no se haya dicho.

5- ¿Y tu prosa?

Es de un lenguaje muy cotidiano, directo. Antes creía que no tenía reglas sino que era escribir atendiendo a la gramática y con unos pocos recursos literarios. Era a lo que más me dedicaba. Hoy siento que la tengo abandonada no porque haya perdido el gusto por ella sino porque comprendí que no es sólo narrar como lo hacía.

A veces escribo prosa poética y otras, cuentos o testimonios.

6- ¿Qué influencias literarias han marcado tu manera de escribir?

Las únicas influencias son las que me otorgan día a día los compañeros de Ultraversal, a ellos les debo todo lo que logré.

7- ¿A qué público pretendes llegar?

A cualquiera que sea capaz de emocionarse con las cosas sencillas de la vida.

8- Para ti, ¿qué condiciones debe cumplir el escritor para ser considerado como tal?

No sabría decirte, pero creo que hay más escribientes que lectores. Que cualquiera se autodenomina escritor sin hacer un gramo de literatura.

9- Cuál es tu proceso creativo, ¿te sientas a escribir poesía o esperas que la inspiración llegue?

A veces me sorprende la necesidad de escribir, me siento enfrente del teclado aún con otro trabajo pendiente en un rincón y surgen los versos sin siquiera pensarlo. Al final me llevan a contar la historia que ni sabía que tenía en mente. Pasa un tiempo, me leo y me pregunto cómo se me ocurrió.
Otras veces la pantalla queda en blanco.

Creo que escribo más poesía de arrebato.

10- ¿Piensas que hay mucho egocentrismo en el mundo poético o que, por el contrario, es un mito?

Hay de todo. Ya te confieso mi parecer cuando afirmo que hay más escribientes que lectores. Otro ejemplo es la ausencia de comentarios en las comunidades y la publicación compulsiva para mostrar lo propio.

Creo que si deseas avanzar es necesario compartir lo que sabes y lo que no. El interactuar con otro permite crecer, pero la única manera de interactuar significativamente es siendo humilde, sincero, curioso y observador. Características muy alejadas de una persona egocéntrica.

Una persona puede tener todas las cualidades para ser considerado un escritor excelente pero sería muy bueno que toda esa capacidad le sirviera para detectar potenciales nuevos y ayudarlos en su crecimiento. Eso es lo que se hace en Ultraversal y te aseguro que fui testigo del crecimiento de muchos compañeros a los que particularmente en un principio no entendía ni uno solo de sus versos. Aquí está presente la solidaridad y la pasión compartida. Por esa pasión a la que se respeta, se enseña, se comparte, se guía. El egocentrismo no permite el crecimiento.

Siendo profesora de matemáticas, ¿piensas que los números y la poesía se complementan?

Siempre consideré que mi mundo numérico era muy lejano al de las letras. Fue una rareza para mí y hasta para mis colegas que comenzara a cruzarme a la vereda de enfrente. Creo que la poesía tiene mucha matemática en sus estructuras y también siempre consideré que la matemática con su exactitud es una belleza, es un arte. Así que sí, se complementan y se acompañan.

11- ¿Crees que la poesía vende? ¿Cómo ves la poesía en la sociedad actual?

Estas dos preguntas van de la mano. En la sociedad actual la poesía se escribe, no se lee y menos se compra.

Cualquiera escribe y llama poesía a una sucesión de versos porque considera que es suficiente volcar sentimientos en un papel para que sea un poema. Hay muy pocos que distinguen textos, de literatura.

12- ¿Qué opinas del formato digital con vistas al futuro?

Creo que la tecnología está presente en muchos aspectos de nuestra vida. Que se instala cómodamente y que debemos aceptarla y manejarla porque, de otro modo, pasamos a ser unos analfabetos.

Personalmente me gusta el papel pero entiendo la comodidad que significa el formato digital. Pero de todas maneras, cuando leo algún libro que me queda en la memoria por determinadas circunstancias, prefiero tenerlo en mi biblioteca.

13- Silvana, agradezco tu implicación. Se me hizo corta la entrevista. Ha sido estupendo charlar contigo.

Gracias a vos,  Rosario,  has sido generosa al dedicarme tu tiempo e interesarte por mí.

Entrevista a Silvio Rodríguez Carrillo, por Rosario Alonso

“Creo que cada escritor logra un estilo como extensión de
lo que es él mismo en su totalidad”

Silvio Manuel Rodríguez Carrillo es un escritor prolífico que cuenta en la actualidad con 14 libros publicados, entre novelas y poemarios. Este economista paraguayo posee una amplia formación musical que abarca desde el piano al violonchelo, pasando por la guitarra clásica. Esta circunstancia le ha llevado a lograr una gran versatilidad en el ritmo de sus poemas.

En sus obras literarias involucra al lector para que vaya descubriendo las claves que parten de elementos comunes para llegar a la exclusividad de sus personajes de ficción.

Su poesía no es estática sino que a través de la cotidianidad logra crear un clima diferente donde el Yo poético se involucra de tal forma que consigue transformarse en un ser que siente al enfrentarse a la sociedad que le tocó vivir. Para ello, al igual que ocurre con su prosa, se apoya en elementos filosóficos y teológicos, ciencias de las que es un gran conocedor.

Es,  además, un lector incansable, sobre todo de temas de historia, teología y Kabbaláh.

Silvio Manuel o Duali, como él prefiere llamarse,  tiene un gran sentido del humor, es afable,  amigo de sus amigos y fubolero al mango.

Vamos a conocerlo un poquito más.

1- ¿Qué es la literatura para ti?

La literatura es una escalera en espiral en donde uno nunca sabe si está cerca del principio o del final.

2- ¿Y la poesía?

La poesía es un licor muy complejo, en cuya elaboración lo más sencillo de todo resulta en echarlo a perder.

3- ¿Desde cuándo escribes y qué te motiva a continuar?

Fue en los años de universidad que comencé a escribir más o menos regularmente. Desde entonces y hasta hoy, la principal motivación es el placer inherente al acto de escribir. Disfruto de escribir como un atleta disfruta de entrenar.

4- ¿Cómo definirías tu poesía?

La definiría como dinámica, en el sentido de que aún cuando me repito sobre ciertos temas y en ciertos poemarios, siempre estoy tratando de alternar fondos y formas. Por otra parte, también voy optando entre lograr un poema claro o bien construir uno cerrado destinado a ciertos lectores específicos.

5- ¿Y tu prosa?

Similar a mi poesía, si no igual, puede ser clara y sencilla, como también hermética.

6- ¿Qué influencias literarias han marcado tu manera de escribir?

Hay muchos escritores que admiro, como Gabriel García Márquez y Aldous Huxley, por citar dos extremos entre los cuales hay más de una centena. Sin embargo, al menos a conciencia, es Julio Cortázar el que siempre me ha movido a emularlo, así que es este escritor el que definitivamente me ha marcado en cuanto a la manera de escribir.

7- Tienes muchísimos libros publicados. ¿Cuál de ellos es tu hijo preferido?

De momento, mi preferido es “217 consecuencias de las tierras altas”, en el cual he recorrido un montón de temas y sub temas desde esa visión subjetiva que también busca ser objetiva, desde esa mirada personal que al abordar lo circundante se hace así social. También lo siento como el más variado en cuanto a estilos abordados.

8- ¿Y el más odiado?

No tengo uno que odie, al contrario. A veces suelo hojearlos, leo un poco por arriba y ter-mino riéndome. Esto porque creo que cada libro nuevo tiene menos errores que el anterior.

9- Eres un gran lector y un excelente reseñista. ¿Ha habido un libro que te haya supuesto un antes y un después en tu forma de enfocar la vida?

Gracias por el concepto. Bueno, la verdad es que hay unos cuantos que me marcaron, pero si tengo que nombrar sólo uno, voy por Contrapunto, de Aldous Huxley, con el cual conocí ciertas maneras de mirar y afiancé algunas que ya tenía.

10- ¿A qué público pretendes llegar?

Creo que cada escritor logra un estilo como extensión de lo que es él mismo en su totalidad, y que por ello, se siente bien y busca la compañía de sus semejantes. Por ejemplo, quien disfruta de estudiar teología y este disfrute y conocimiento lo vuelca en lo que escribe, habrá de buscar un lector que, como él, indague sobre teología. Así, pretendo llegar a un público crítico, habituado a buscar errores en cualquier estructura, reglas acertadas ahí donde no hay ninguna escrita, es decir, a un público que no esté habituado a dar por sentado nada.

11- Para ti, ¿qué condiciones debe cumplir el escritor para ser considerado como tal?

Antes que nada debe ser capaz de tomar una postura ante cualquier aspecto de la realidad, tener su propia visión de las cosas, coincidiendo o discrepando en mayor o menor medida con la de los demás. Desde esta visión, desde esta postura es que puede escribir sobre lo que quiera y tendrá validez.

12- Cuál es tu proceso creativo, ¿te sientas a escribir poesía o esperas que la inspiración llegue?

Tengo una rutina bien marcada. Cada noche le dedico a escribir unos 20 a 30 minutos, y luego otra media hora a leer y comentar a los compañeros del foro.

13- ¿Piensas que hay mucho egocentrismo en el mundo poético o que, por el contrario, es un mito?

La verdad es que el único roce con el mundo poético que tengo es a través de Ultraversal, esa es mi experiencia. Y allí no existe el egocentrismo, todo lo contrario.

14- Pregunta polémica, ¿crees que el escritor nace o se hace?

Sin dudas, se nace. Pero esto no quiere decir que no pueda hacerse a un escritor.

15- ¿Crees que la poesía vende?

Estoy seguro que sí.

16- ¿Cómo ves la poesía en la sociedad actual?

Creo que, al igual que la música clásica, mantiene vigorosamente su vigencia, pero dentro de un ámbito más bien excluyente.

17- ¿Qué opinas del formato digital con vistas al futuro?

Creo que los contenidos en formato digital irán incrementándose, y que cada vez serán más los lectores y escritores que se beneficien con ello.

Hasta aquí hemos llegado, Silvio. Seguro que nuestros lectores ahora te conocen mejor. Te agradezco contar con tu presencia.

Rosario, gracias a vos por la atención y te aseguro que la he pasado muy bien compartiendo este momento, que espero alguna vez se repita. Un abrazo.